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Diseño danés

Arne Jacobsen, Børge Mogensen, Hans J. Wegner y Verner Panton. Desde la edad de oro en la década de 1950 los diseñadores daneses han destacado por todo el mundo. Si viajas a Dinamarca tendrás muchas cosas para ver. Esta es una pequeña guía de los lugares de interés que lucen lo mejor dentro del mundo del diseño danés.

Dinamarca es conocida y reconocida por su excepcional diseño. De hecho, la mayoría de la gente alguna vez se ha encontrado con el diseño danés sin pretenderlo, ya sea en forma de jarra térmica como la de Erik Magnussen, la Silla Hormiga de Arne Jacobsen o La silla de Hans J. Wegner. Este último logró su fama en el mismo instante en que Richard Nixon y John F. Kennedy estrenaron su silla durante el primer debate televisivo antes de las elecciones presidenciales de 1961.

Los amantes del diseño tienen muchas razones para visitar Dinamarca. Una visita bien organizada podría empezar en la calle de Bredgade, en Copenhague – la verdadera calle del diseño. En el número 68 se encuentra el Museo de la Industria del Arte Danés. De camino al Museo se pasa por las grandes salas de subasta, con Bruun Rasmusssen a la cabeza, junto a los comercios de antigüedades rebosantes de clásicos muebles daneses y artículos de plata de Georg Jensen.
Bajo el título ”Utopía y realidad” el Museo de la Industria del Arte ofrece una particular puesta en escena, digna del diseño danés de muebles del siglo XX. La exposición parte de la propia colección del museo, que es la más grande de Dinamarca. A partir de ahí continua la historia cronológica del diseño, desde el sueño de los vanguardistas de un mundo nuevo y mejor a principios del siglo XX, pasando por los muebles funcionales de Børge Mogensen para todo el pueblo en los años 40 hasta la ola de la ecología en los años 90.

Algunas habitaciones están dedicadas a colosos como Kaare Klint, Poul Henningsen, Arne Jacobsen o Verner Panton. Una recomendación: haz una pausa en tu recorrido y no te pierdas la cafetería del Museo, acondicionada con estilo y luciendo muebles de Hans J. Wegner y Poul Kjærholm, en la que se sirve el almuerzo en el famoso juego Úrsula, de Royal Copenhagen.
Los diseñadores daneses de muebles no son los únicos creadores que llaman la atención internacionalmente; también dentro del mundo del diseño de productos, Dinamarca goza de marcas duraderas. Georg Jensen, Bodum, Holmegaard y Nilfisk, que entre otros cuenta con la NASA como cliente a la hora de aspirar las naves espaciales, son sólo algunos de los nombres reconocidos. Otro ejemplo es B&O, que tendrá su propia sección histórica en el Museo de Struer cuando reabra sus puertas en el otoño de 2007.
Cuando se habla de diseño danés hay que mencionar el Royal Copenhagen. La fábrica de porcelana de 1775 abre hoy en día sus puertas a todos aquellos interesados en su Centro de Bienvenida en la calle Søndre Fasanvej 5, situado en el barrio de Frederiksberg que, no obstante, será trasladado a la plaza Amagertorv el próximo otoño. Los visitantes podrán sumergirse en la historia y volver a ver la porcelana de toda la vida, como el exclusivo juego Flora Danica o los populares juegos de porcelana con dibujos florales estilizados de color azul. Además, en el museo se puede disfrutar de varios filmes sobre este tema y una colección completa de platos navideños de pared con ejemplares tan antiguos como los de 1908. Para la gente con inquietud creativa existe la posibilidad de coger los pinceles en un curso de introducción al arte de pintar sobre porcelana.
El Centro de Diseño Danés, situado en el edificio high-tech diseñado por el renombrado arquitecto danés Henning Larsen, que se encuentra justo enfrente de Tívoli, cuenta con diversas exposiciones especiales. El pasillo del sótano ha sido transformado en una pequeña tesorería con creaciones danesas e internacionales de diseño de alta gama, como el cubo de basura Vipp, las piezas de Lego y la tecnología punta de B&O. Aquí también encontramos la primera silla hecha de una sola pieza de plástico de Verner Panton – el enfant terrible del diseño danés.
Si la visita a Dinamarca incluye una visita al Tívoli, ojo a los brazos de pared de Poul Henningsen. Como uno de los pioneros del estilo funcional danés, PH (así es conocido Poul Henningsen) moldeó la luz con su sistema de pantallas, práctico y extremadamente elegante. Las lámparas de Tívoli de 1949 iluminan los jardines en distintos lugares alrededor del lago. Las pantallas helicoidales parecen peones y en su forma original tenían un pequeño motor que las hacía girar.

Tanto alrededor del restaurante Divan 2, como dentro del mismo, se nota la presencia de las obras clásicas de PH. En este contexto, es recomendable pasarse por la compañía de lámparas Luis Poulsen Showroom, que luce las obras de PH en compañía de otros artistas daneses de la luz en sus 700 m, situados en el acogedor puerto de Nyhavn.
Desde el restaurante Alberto K, situado en la parte más alta del legendario SAS Royal Hotel – el primer hotel de diseño del mundo –, tienes una vista panorámica impresionante de Copenhague. Cada rincón del hotel fue diseñado por Arne Jacobsen en 1960. En el restaurante se sirve el menú de gourmet que se puede degustar con los cubiertos originales del mismo diseñador, producidos a gran escala por Georg Jensen y que apareció en la famosa película de ciencia-ficción de Stanley Kubrick ”2001: Una odisea en el Espacio” de 1968.

Hoy en día sólo queda la habitación 606 tal y como fue diseñada originalmente. Sin embargo, en el lobby del hotel todavía se puede sentar uno en la silla Huevo, que junto con la silla Cisne fueron diseñadas especialmente para el rascacielos escandinavo. Debido a su fachada excesivamente vanguardista para los críticos de la época, esta obra de arquitectura de cinco estrellas fue rápidamente catalogada como el edificio más feo de la ciudad y le pusieron varios apodos.

De la misma manera, el Ayuntamniento de Århus, también diseñado por Arne Jacobsen, resultó muy adelantado para 1941 dada su modernidad. En la actualidad, el Ayuntamiento, con su interior diseñado por Hans J. Wegner, está considerado como una referencia del funcionalismo danés.
Los entusiastas de Arne Jacobsen ya pueden disfrutar de una visita al museo Trapholt en Holding, que ofrece la extraordinaria posibilidad de conocer la casa de verano del artista. Antes situada en una playa en el sur de la isla de Sjælland, esta casa fue habitada por los miembros de la familia Jacobsen durante generaciones y solamente los más íntimos tenían conocimiento de su existencia. La residencia veraniega se estrenó durante la exposición de casas prefabricadas en Archibo en 1970 y hoy en día ofrece las mejores vistas sobre el fiordo de Kolding. Los visitantes pueden disfrutar de una gran experiencia, ya que todo el interior ha sido diseñado por Arne Jacobsen, desde el comedor y la sala de estar hasta el juego de mesa Cylinda Line.

Tampoco te puedes perder las grandes colecciones de muebles de Trapholt, verdadero escaparate de los mejores arquitectos y diseñadores daneses de muebles de todos los tiempos. Los muebles más antiguos tienen la firma de Kaare Klint y sus alumnos, mientras que la parte más reciente de la colección cuenta con nombres como Nanna Ditzel y Verner Panton.
Hasta el 24 de septiembre, el museo Louisiana en Humlebæk tienta con muebles de la clase más alta. Se trata en concreto de la exposición "Poul Kjærholm - Møbelarkitekt" ("Poul Kjærholm – arquitecto de muebles") que es la primera retrospectiva de este reconocido artista. Igual que ocurre con los notables ebanistas daneses de la gran época de los años 50, las obras de Poul Kjærholm están disfrutando de una nueva época dorada. Especialmente los jóvenes han tomado cariño a los clásicos, que ahora gozan de un estatus de culto.