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En total 35 microcervecerías han estado elaborando una cerveza artesanal desde el año 2000 y esperamos que al menos una microcervecería abrirá cada mes durante los próximos 2 años. A ellas hay que añadir las 12 cervecerías clásicas, con la famosa Carlsberg a la cabeza. Dinamarca ha vuelto a ser uno de los países de cerveza más importantes del mundo. Ningún país en el mundo puede presentar una oferta igual de cerveza de calidad en proporción a extensión y número de habitantes. Las cervecerías están repartidas por todo el país. Hay tantas, que pocas veces hay que desplazarse más de 30 km hasta encontrar la siguiente cervecería. ¿Así que, porqué no ir a un viaje de cerveza, ver cómo se elabora la cerveza y probarla allí mismo?
Dinamarca siempre ha sido un país de cerveza. Sin embargo, hasta finales de los años 90 había casi únicamente un tipo de cerveza de producción danesa, la cerveza clara. Esta existió en un sinfín de variaciones parecidas y se vendió bajo diferentes nombres. Se trataba de una marcada cerveza de consumo. Al mismo tiempo que los daneses hemos llegado a ser más conscientes de la calidad, alrededor del cambio de siglo, queriendo saber más de nuestros alimentos, de dónde provenían y cómo se habían producido, también empezamos a interesarnos por nuestras bebidas, sobre todo la cerveza. Queríamos calidad y queríamos saber de qué y cómo se hacía la cerveza. Queríamos ”experiencias cervezeras” y no sólo contentarnos con la cerveza de consumo.
Lo que ha pasado en el mercado de la cerveza durante los últimos 5 años ha sido toda una revolución. La venta de cerveza especial ha sido, con diferencia, la categoría de mayor crecimiento en todo el sector de alimentación danés. Hace 10 años, en Dinamarca quedaban unas 10 cervecerías con las de Carlsberg y Tuborg como dominantes. Pero desde el año 2000, unas 35 nuevas cevecerías han aparecido. Cervecerías que elaboran cerveza de calidad artesanal, en la mayoría de los casos nuevos tipos de cerveza de fermentación alta según el modelo belga, alemán, inglés, checo y americano. Cerveza que recibe un tratamiento personal y tiempo necesario para la maduración.
Suena como un cuento de hadas, y lo es. Hoy en día es un hecho que la oferta y la variedad de cervezas especiales en Dinamarca nunca ha sido más grande y una cosa es segura: esta evolución continuará. En los años próximos habrá más microcervecerías y una variedad aún más grande dentro de la producción de cerveza en Dinamarca.
En el pequeño pueblo idílico, Herslev, a unos 10 km al oeste de Roskilde, cerca del fiordo de Roskilde, Tore Jørgensen abrió en 2004 la encantadora cervecería Herslev Bryghus en medio de la ciudad. Las calderas de cerveza de 1.500 litros fueron compradas por Tore en Inglaterra. Hoy en día, Tore produce 4 cervezas fijas además de una cerveza de temporada en Navidad, en verano y durante la cosecha. No obstante es su intención seguir desarrollando nuevas cervezas. ”Cuando desarrollamos una cerveza empezamos de manera muy sencilla, a menudo se hace cuando comemos y siempre tomamos cerveza. Hablamos del color, hacia dónde queremos tirar, lo amargo que queremos que sea, cuánto azúcar puede contener, si debe ser de fermentación baja o alta, etc.”, cuenta Tore, y sigue ”podemos acabar con una cerveza inspirada en Alemania, Inglaterra o Bélgica”. ”Hemos decidido que la cervecería no debe ser más grande de su tamaño actual”, porque como dice Tore: ”Antes hemos producido cerdos y entonces la filosofía era ”mucho cerdos a precios baratos”, pero esto ya no es lo que queremos. Ahora queremos hacer cerveza muy buena y vivir de ello.”
Herslev Bryghus produce unos 3.000 litros de cerveza artesanal, no filtrada y sin pasteurizar a la semana. Se reparten entre 4-5 cervezas fijas y 4-5 cervezas de temporada a lo largo del año. La cervecería tiene su propia tienda y bar, donde los visitantes pueden comprar, probar y hablar con el cervecero.
En la carretera principal entre Svendborg y Nyborg, justo fuera del pueblo Refsvindinge, hay grandes carteles que dicen que ”aquí hay una razón para hacer una parada”. Aquí hay venta de cerveza y aquí está situada la Cervecería Refsvindinge. En el corral, las flechas indican el camino al almacén detrás de la cervecería antigua. Dentro del almacén las cajas de cerveza están amontonadas a lo largo de las paredes, excepto en la pared entre la cervecería y el almacén. Aquí están colgados varios emblemas y premios que John Juul Rasmussen ha ganado por su buena cerveza.
Todo empezó en 1885. John es la cuarta generación de una familia de cerveceros. Su bisabuelo y su abuelo fabricaron solamente una oscura cerveza floja y dulce, y así también lo hacen John y Ellen hoy en día. Hasta 1986 su padre no empezó a fabricar la cerveza clara y más adelante una cerveza fuerte, pero cuando John se hizo cargo de la fábrica tenía que pasar algo nuevo. ”Eramos la primera cervecería en Dinamarca que hizo cerveza de fermentación alta, después de la cerveza clara y la cerveza fuerte hicimos un ”ale” (una cerveza fuerte de color claro) que se hizo legendaria con el nombre Nº 16. No se recibió muy bien en aquel entonces puesto que sabía demasiado a malta y lúpulo y parecía demasiado casera, al contrario de Carlsberg, Tuborg o Albani”, cuenta John, y Ellen sigue ”Ellos seguían haciendo la misma cerveza clara de toda la vida. Pero entonces de repente pasó algo cuando fue elegida la mejor cerveza danesa en 1997 y más tarde obtuvo un tercer puesto a nivel mundial”. El premio despertó mucha atención que también incluía el resto de las cervezas de la cervecería. Desde entonces las cosas han pasado muy rápidas y nuevas cervezas ven la luz en la fábrica de cervezas Refsvindinge.
En la Cervecería Refsvindinge no es el embalaje el que es interesante, es la artesanía. Y la cervecería no está hecha de cobre resplandeciente. Está viejo y desgastado, pero las historias de cuatro generaciones impregnan las paredes. Aquí se trabaja con las manos y así va a seguir.
Las 13 cervezas diferentes de la cervecería se pueden comprar embotelladas directamente en la granja y en supermercados de todo el país.
La Fábrica de Cerveza está ubicada en una pequeña granja en una zona de casas de verano cerca de la playa de Vejby entre Rågeleje y Tisvilde en el norte de Selandia. Se creó la pequeña fábrica a finales de 2004, entre dos jóvenes consultores de informática, Martin Sønderkær Larsen y Christian Skovdal Andersen. Cuando uno de los amigos de Christian, hace 4 años, se presentó de Brøckhouse IPA, se dió cuenta de que la cerveza es mucho más que cañas frías y su mundo nunca volvió a ser igual.
Los dos amigos empezaron a experimentar con la fabricación de cerveza en la cocina, leer libros sobre cómo hacer cerveza y participar en diferentes foros sobre el tema en Internet. Casualmente llegaron a contactar con un cervecero en Inglaterra que quería cerrar su cervecería. Ahora la cervecería de 800 litros está en un granero en la granja de los padres de Martin y los dos chicos son cerveceros a jornada completa. El objetivo no es que sea una cervecería grande, sino hacer 4 cervezas fijas de calidad y algunas cervezas de temporada. ”Tenemos que mantenerlo en un nivel donde podamos controlarlo y donde podamos conseguir una alta calidad. Todo es artesanal, desde la fabricación de la cerveza hasta el embotellamiento y la aplicación de etiquetas en las botellas. Y no tiene que ser más avanzado.”, dice Martin y sigue: ”Tiene que ser divertido y queremos poder experimentar.” Los dos cerveceros hacen unos 2.000 litros de cerveza por semana.
En relación a la cervecería han acondicionado un local con grifos de cervezas de barril, de manera que los visitantes pueden entrar, probar la cerveza y además hacer un tour por la fábrica y comprar cerveza y copas para llevarse a casa.
Bøgedal es el nombre de una granja muy antigua en Høllund, a sólo 10 km de Vejle. También es el nombre de una auténtica fábrica de cerveza instalada en una granja y que contiene todo el encanto rústico y romanticismo que relacionas con una fábrica de cerveza en una granja. El antiguo establo de vacas es el centro de la cervecería y se ha restaurado con una mezcla de respeto del edificio original y afecto cuidadoso.
Cuando el cervecero Casper Vorting te enseña la cervecería, se nota un ambiente que raras veces se experimenta y que normalmente está reservado para cuando el bodeguero orgulloso te enseña las bodegas en un viñedo en el sur de Europa. Este ambiente y espíritu extraordinarios se refleja en todo el lugar; en el método de fabricar la cerveza, en la elección de botella, la etiqueta, etc. Todo el lugar irradia calidad y respeto para las características propias de la cerveza. ”Sigo mi cerveza en vez de controlarla, aunque estoy midiendo la temperatura y todo eso...quiero decir, sé de qué se trata, pero no puedo controlarlo exactamente con tecnología. Cada vez que hago cerveza sale algo nuevo, aunque utilizo los mismos ingredientes, recetas, etc, nunca hay dos preparados de cerveza que salgan igual”, explica Casper.
Casper es un artista con muchos talentos. Es muy perfeccionista y tiene una gran debilidad por las tecnologías antiguas. Esta mezcla seguramente ha contribuido a que en 2002 se decidió y fundó la cervecería artesana con menos tecnología de Dinamarca. Ahora ha terminado la restauración de la cervecería y ha creado una cervecería de ”caída libre”, donde no se transporta la cerveza con bombas en ningún momento. Sencillamente corre de recipiente a recipiente, y del recipiente a la botella ayudado por aparatos elevadores y diferencias de niveles. ”Donde otros quizá se molestarían porque es demasiado complicado yo pienso que no importa porque así es mejor para la cerveza,” cuenta Casper Vorting. La visión a largo plazo es que Bøgedal sea autoabastecedor con materias primas porque Casper ve como el objetivo más importante influir en la calidad en todos los sentidos.
http://www.bryggeriforeningen.dk/ Asociación de Cervecerías es la organización profesional y portavoz de las cervecerías y las empresas de embotellamiento en Dinamarca.
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